Quizá comienzas a
transitar por el camino de la lectura o tal vez eres un ávido lector, aún así,
novato o experto, siempre nos preguntamos: cómo elegir un buen libro.
¿La respuesta?
¡Nadie lo sabe! Es decir, no existe un solo método. Pero escuchemos la
sabiduría de otros y quizá encontremos algo fresco que nos ayudará a descubrir
la lectura, o a amarla aún más:
Jorge Luís
Borges dijo: «Siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca».
Acude a una biblioteca, y pídele al bibliotecario alguna
sugerencia. En una pequeña biblioteca en mi ciudad se
ufanaban porque ciertos libros de su colección provenían de un célebre
periodista. Resultaba interesante consultar dichos libros pues aún tenían
algunos pasajes subrayados con notas al margen. ¡Una mina de información!
Plinio el Joven dijo: «No hay
libro tan malo del que no se pueda aprender algo bueno».
Marcel Prevost dijo: «El
hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma».
En una librería, camina hacia la sección que casi nunca
visitas. Lee las contratapas de varios títulos y elige
el que más te llame la atención; quizá descubrirás un género interesante que te
atrapará y le dará toda una nueva dimensión a tu lectura.
Henry David Thoreau dijo: «Lee
los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos».
Revisa los clásicos. Vale la
pena invertir en ellos. Si te sientes en una encrucijada, decide revisar los
clásicos de otros países, idiomas y culturas.
Burrhus
Frederic. Skinner dijo: «Mucho más importante que
recomendar libros es fomentar el amor a la lectura».
Presta atención en los convites sociales. ¿Alguien menciona un libro? ¿Cuál? ¿Por qué lo recomienda? ¿Qué le
interesó del tema? Pero sobre todo, si amas los libros, comparte lo que han
hecho por ti. ¿Cuáles son tus favoritos? ¿Por qué razón? Nunca sabes si al
inyectar tu pasión contagiarás a otro de este «divino» vicio.
George Holbrook Jackson dijo: «El
propósito de la lectura no es conseguir que se vendan más libros, sino que los
lectores disfruten más de la vida».
No huyas de los «best sellers».
Ciertamente muchos de ellos solo buscan vender, pero otros aún se ocupan de entremeter,
divertir, informar, instruir, y el sueño ideal de todo libro: hacer pensar.
Leclerq dijo: «Triste destino
del libro prestado, a menudo perdido, siempre estropeado«.
Que no te ocurra
esta desgracia. Si tienes amigos que leen, haz un trato con ellos: ¡intercambien libros! Solo recuerda que
si devuelves el libro, podrás leer muchos más. Si no lo regresas, habrás
perdido una «biblioteca».
François Mauriac dijo: «Dime lo
que lees y te diré quién eres, eso es verdad, pero te conoceré mejor si me
dices lo que relees».
Cuando no tengas
qué leer, o no sepas qué leer, o nada llame tu atención, relee alguno de tus libros
favoritos. Seguramente algo nuevo encontrarás, o por segunda o tercera vez
dejarás que tu imaginación vuele y reviva la historia.
Quiero aclarar que
no he respondido a la pregunta: cómo elegir un buen libro. ¿Por qué? Porque lo
que para mí puede ser un gran libro a otro le puede parecer mediocre. Aún así,
de vez en cuando, varias o muchas personas coincidimos en que cierto título
vale la pena. Así que no tengas miedo de indagar. ¡Descubrirás muchos tesoros!

Comentarios
Publicar un comentario