Thomas Alva Edison, el famoso inventor que patentó más de
mil inventos, entre ellos el fonógrafo y la lámpara incandescente, solía hablar
en contra del sueño. Decía:
«La gente come y
duerme casi más de lo necesario, sin saber que esto los enferma y los vuelve
ineficientes… Es común oír a la gente hablar sobre la pérdida del sueño como
una desgracia; para mí, sin embargo, al sueño deberían llamarlo pérdida de
tiempo y oportunidades. El insomnio es definitivamente un problema médico: lo
que la gente no entiende es que no poder dormir diez horas por noche no es
precisamente tener insomnio».
Edison da en el clavo en un solo aspecto: las mamás no
tenemos insomnio, tenemos ¡hijos pequeños! No es que no podamos dormir.
Queremos dormir, ¡pero el bebé llora o el niño se queja de frío!
Realmente Edison estaba siendo un fanfarrón. Se ha
comprobado que el sueño es importante para la creatividad, y Edison es prueba
de ello. Hablaba de que no dormía por las noches, pero ocultaba su secreto: las
siestas. Edison fue fotografiado en múltiples ocasiones mientras tomaba siestas
en el laboratorio o la biblioteca, en sillas o taburetes.
En una entrevista, Edison habló de su horario. Llegaba a su
laboratorio a las 8 de la mañana y se iba a tomar el té a las seis. En esta
entrevista ya tenía 53 años. Después estudiaba o trabajaba en algún problema
hasta las 11 de la noche; hora que se iba a la cama. En pocas palabras, Edison
dedicaba 15 horas de su día al trabajo. Notemos que antes de los 53 años le
daba 20 horas a sus proyectos.
El entrevistador le preguntó: «Entonces,
ya que funcionó con usted, podría establecer que trabajar quince horas diarias
es una de las claves a seguir para conseguir el éxito».
«La gente se levanta a
una hora y se acuesta a otra, cumpliendo incluso horarios más largos que los
que yo ocupo para trabajar. La diferencia entre ellos y yo es que ellos usan
las mismas quince horas para hacer múltiples actividades, mientras que yo me
concentro en una sola. Si tan sólo canalizaran su energía a un solo objetivo,
estoy seguro de que conseguirían lo que buscan. Si de algo estoy seguro es de
que si hay una regla, es precisamente ésa: tener un objetivo, una sola cosa a
la cual aferrarse para dejar todo lo demás. El éxito es producto de la más severa
dedicación física y mental».
A veces olvido que mi objetivo en esta época de mi vida son
precisamente mis hijos. Edison tenía razón: es importante dormir (él tomaba
siestas). Y el éxito vendrá cuando nos enfoquemos en una cosa a la vez. Espero
poder «descubrir»
la lámpara incandescente de «una
familia plena».
Comentarios
Publicar un comentario